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La balsa de piedra de José Saramago
Publicado por alfpecha | Publicado en José Saramago, Libros | Publicado el 20-08-2008
En los pirineos aparece una grieta, exactamente en la frontera entre España y Francia. Día a día va haciéndose más grande, hasta que llega un punto en que las autoridades son alertadas: “¡¡una grieta se ha tragado un río entero y no se sabe a dónde va el agua!!”. A partir de este momento una crisis internacional se dispara. La península ibérica se está separando de Europa, y nadie sabe qué hacer al respecto. Los gobiernos ven atónitos como la fisonomía internacional cambia sin remedio.
En el mismo momento en que empieza la rotura, a algunos habitantes de España y Portugal, les suceden hechos extraordinarios. Uno lanza una piedra inmensa al mar, como si fuese un guijarro, otro comienza a sentir que la tierra tiembla cuando los sismógrafos no dan siquiera señal, otra hace una raya imborrable en la tierra con un palo, otra desmadeja un calcetín y se encuentra con un montón ingente de lana, a otro le sigue una bandada de pájaros allá donde va… Estos hechos, en un principio insignificantes, les unen en un viaje por toda la península buscando el sentido de lo sucedido.

La novela parte de un planteamiento bastante original (o al menos a mi me lo parece), la separación física de la península de Europa. Sin embargo, Saramago decide ahondar en las relaciones de un grupo de personas (y un perro) que se unen sin saber muy bien porqué, para vivir estos momentos extraordinarios de la historia del mundo. La mayor parte de la novela trata de cómo se van encontrando unos a otros, dejando muy poco tiempo para el viaje de todos juntos a través de la península. Creo que habría valido la pena explotar tema del hecho y la crisis internacional consiguiente más a fondo, a un nivel de gobiernos y relaciones interculturales, llevándolo a los extremos. Aunque lo retoma de vez en cuando, me parece que lo deja un poco de lado.
Me ha parecido un libro bastante difícil de leer. Nunca antes había leído a Saramago y no sé si el resto de su obra es así o no, pero el estilo que tiene hace que pierdas el hilo de lo que está contando. Por un lado no tiene símbolos de puntuación a parte de los puntos y las comas. Por ejemplo, en una misma frase te coloca un diálogo sin que sepas que lo es hasta que no la has terminado. No hay símbolos de interrogación, exclamación, comillas… no hay nada, por lo que algunas veces hasta que no terminas un párrafo, realmente no te has enterado del significado del mismo. Por un lado hace que prestes más atención al texto, pero por otro te despista mucho al principio y te acaba cansando al final, con lo que, dependiendo del día, lo dejas pasar.
También me parece curioso, que te cuente la historia como si te la contase de tu a tu, haciendo incisos de porque ha puesto esto o aquello, de porque lo ha contado de tal forma u otra, o de porque no te cuenta lo que a su parecer no nos importa. Aquí. Lo mismo. Por un lado te parece eso: “curioso”, pero por otro te cansa.
En fin, creo que dicho lo dicho en los párrafos anteriores junto con el final, que me ha parecido muy soso y apresurado, me ha decepcionado el libro. Yo no he sido capaz de encontrar todas esas “parábolas”, “dobles morales” y “referencias éticas” que comentan en la contraportada del libro. Pero oye, igual a ti te gusta… Si a este señor le han dado el premio Novel será por algo.
Primera Edición: 1986
Páginas: 412
Nota: 
Nos leemos en el siguiente capítulo




